Andrés Guardado es feliz en PSV. No sólo en la cancha, sino en todos los planos, pues ahora se metió a cocinar, en un concurso frente a Santiago Arias, su compañero en el club.

"Una Guerra de cocina", fue el título que el PSV le dio a la divertida dinámica, en donde el mexicano mostró sus dotes como chef, en las instalaciones del club tulipán.

De ese modo, Guardado cambió su tradicional jersey y sus botines por un mandil con el escudo de su equipo y pasó un rato divertido en la cocina, días después de que su afición el rindiera un impresionante homenaje en el estadio.