Una nueva tensión ha surgido entre México y Estados Unidos, luego de que autoridades estadounidenses señalaran a grupos criminales mexicanos como presuntos responsables de facilitar la expansión del gusano barrenador, una plaga que amenaza al sector ganadero y que ha encendido las alertas sanitarias en ambos países.
De acuerdo con Brooke Rollins, responsable del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), el tráfico ilegal de ganado a través de rutas controladas por organizaciones criminales habría contribuido a la propagación del gusano barrenador, un parásito capaz de afectar gravemente a animales de producción y generar pérdidas millonarias para la industria ganadera.
Decenas de millones de personas desplazándose hacia el norte, rumbo a Estados Unidos, llevando consigo su ganado, y con el tráfico ilegal de reses por los cárteles mexicanos, sabíamos que esto venía en camino, precisó la titular de la USDA.
Las autoridades sostienen que el movimiento irregular de reses sin controles sanitarios adecuados representa un riesgo para la contención que se han implementado durante los últimos meses. Este tema ha cobrado relevancia, debido a la importancia económica que tiene el comercio ganadero en ambos países.
¿Qué es el gusano barrenador y en qué afecta al ganado?
El gusano barrenador es la larva de una mosca que deposita sus huevos en heridas abiertas de animales. Una vez que nacen, las larvas se alimentan del tejido vivo, provocando lesiones severas, infecciones y, en casos extremos, la muerte del animal si no recibe atención oportuna.
Aunque esta plaga fue erradicada hace décadas en varias regiones de Norteamérica, su reaparición ha generado preocupación entre productores, autoridades sanitarias y especialistas en salud animal, debido al impacto económico que este puede ocasionar.
Cabe mencionar que cualquier restricción relacionada con enfermedades o plagas puede afectar exportaciones, elevar costos de producción y provocar pérdidas para miles de productores, lo que ocasionaría problemas financieros dentro de esta industria.
Expertos advierten que la presencia del gusano barrenador podría traducirse en mayores inspecciones sanitarias, retrasos en cruces fronterizos y medidas más estrictas para el movimiento de animales, afectando directamente la cadena de suministro agropecuaria.
Aumenta la preocupación en el gobierno de EEUU
Para las autoridades estadounidenses, combatir esta problemática resulta fundamental para evitar riesgos económicos y sanitarias. Mientras continúan las investigaciones, productores ganaderos de ambos lados de la frontera observan con preocupación la evolución del problema.
Con el paso de los días, esta alerta sanitaria podría convertirse en un nuevo punto de fricción entre México y Estados Unidos, contrayendo consecuencias que van mucho más allá de la industria ganadera.
