Los juegos de Día de Acción de Gracias son una tradición en la NFL, pero Dak Prescott, mariscal de campo de los Dallas Cowboys, llevó esta festividad al límite y celebró de manera anticipada durante la "paliza" que su equipo le propinó a los Washington Commanders. 

Los Cowboys se impusieron por un contundente 45-10 en el AT&T Stadium, y Prescott tuvo cuatro pases de anotación. El último de ellos fue un largo envío de 34 yardas para KaVontae Turpin, tras el cual los jugadores de casa llegaron a la olla roja, la famosa olla del ejército de salvación, atrás de las diagonales festejaron ahí.