La informalidad laboral continúa al alza en el país. De acuerdo con el INEGI, durante el segundo trimestre de 2025, 398 mil personas más se incorporaron a empleos informales, alcanzando una tasa de 54.8% de la población ocupada, lo que equivale a 32.6 millones de trabajadores sin contrato ni prestaciones
Sin estabilidad ni seguridad social
El informe revela que, aunque la ocupación en general creció, este aumento provino principalmente de la pérdida de empleos formales –cerca de 285 mil plazas– y del incremento en actividades informales.
Los empleos informales se caracterizan por carecer de seguridad social, ingresos fijos, prestaciones, vacaciones pagadas y acceso a un retiro digno, condiciones que limitan la calidad de vida de millones de personas y afectan la recaudación fiscal del país.
Factores que impulsan la informalidad
Débil generación de empleos formales, especialmente en manufactura, comercio y servicios.
Micro y pequeñas empresas que operan fuera del marco legal para evitar trámites y cargas fiscales.
Falta de incentivos a la formalización, ya que los trámites son complicados y los beneficios escasos.
Mujeres, las más afectadas
El impacto de la informalidad es mayor en las mujeres, quienes además de enfrentar la falta de protección laboral, cargan con tareas domésticas y de cuidados no remunerados, lo que profundiza las brechas de desigualdad de género.

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