Durante la etapa de Santiago Solari, el delantero atravesó una crisis emocional debido a un problema familiar que no le permitía enfocarse en el equipo, la afición notó su evidente bajo rendimiento y comenzó a criticar al punto en que muchos lo querían fuera de la institución.

Los abucheos en las tribunas, los reclamos afuera de Coapa y hasta los insultos a través de redes sociales era el pan de todos los días para Henry, que en la búsqueda de reencontrase, se refugió en la familia y sumado al apoyo psicológico que recibió el atacante equilibró la balanza, superó su crisis y salió del espeso fango para convertirse en el nuevo ídolo americanista.