La fe puede mover montañas, pero también lleva a tomar decisiones precipitadas, como la de un aficionado de Boca Juniors que se tatuó el número 7, en alusión al séptimo título del equipo xeneize en la Copa Libertadores. 

Desafortunadamente para él, el club de sus amores no respondió en la cancha y perdió la Final del torneo de la Conmebol contra Fluminense.