Este miércoles Julián Quiñones recibió sus papeles de naturalización y como parte del protocolo el jugador de las Águilas del América fue a recibirlos con traje, algo que no se quitó cuando regreso a Coapa para reportar en el entrenamiento con el cuadro azulcrema.
Justo en el que el mexicano va pasando por el gimnasio ante de cambiarse Igor Lichnovksy, que estaba hincado haciendo un ejercicio, no pudo dejar pasar el momento y cuando Quiñones se acercó a saludar al defensa central este le terminó besando la mano a modo de broma.
