El uso excesivo de aparatos electrónicos durante las vacaciones de verano representa una oportunidad menos para el descanso y la recreación de millones de estudiantes; sin embargo, también puede tener consecuencias importantes en la salud física y mental de niñas, niños y adolescentes. Frente a este panorama, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Estado de México Oriente emitió una serie de recomendaciones para evitar afectaciones en la salud visual y promover hábitos saludables respecto al tiempo frente a las pantallas.
Las consecuencias van desde problemas del sueño y de la vista hasta alteraciones en la conducta, ansiedad, depresión y bajo rendimiento escolar. Por ello, la coordinadora auxiliar de Servicios de Prevención y Promoción de la Salud del IMSS Estado de México Oriente, la doctora Trinidad Sánchez Ramírez, hizo un llamado a madres, padres y tutores para supervisar el tiempo que los menores utilizan estos dispositivos durante el periodo vacacional. De ahí la importancia de establecer límites y vigilar el tiempo que niñas, niños y adolescentes pasan frente a las pantallas.
La médica del IMSS también explicó que exponer a los infantes desde temprana edad a este tipo de dispositivos limita su interacción con el entorno e interfiere en su desarrollo cerebral. Además, señaló que la exposición constante a la luz azul emitida por las pantallas puede afectar la calidad del descanso, lo que repercute directamente en el rendimiento físico, emocional y cognitivo de niñas, niños y adolescentes. Asimismo, indicó que el uso prolongado de pantallas puede sustituir momentos necesarios de actividad física y de juego, fundamentales para un adecuado crecimiento y desarrollo. Esto podría dificultar, a futuro, la imaginación, la motivación y el desarrollo del lenguaje debido a la falta de interacción verbal y social.
¿Qué recomendaciones ofrece el IMSS?
La coordinadora recomendó evitar el uso continuo de celulares, tabletas, computadoras y videojuegos, principalmente durante los horarios nocturnos. El IMSS también sugiere realizar pausas frecuentes y proteger los ojos. Entre las medidas preventivas se contempla el uso de lentes con protección o filtros de pantalla para disminuir la exposición a la luz azul. Asimismo, la doctora recomendó a los padres de familia evitar entregar dispositivos electrónicos a los menores únicamente para jugar y establecer un límite máximo de tiempo de uso al día.
Estos son los síntomas de daño ocular generados por dispositivos electrónicos
La coordinadora añadió que existen diversas señales que pueden indicar un daño en la salud visual y que no deben pasarse por alto. Además, recordó que los pequeños necesitan experimentar momentos de aburrimiento para aprender a lidiar con la frustración y controlar sus impulsos. Algunos de los síntomas más frecuentes son: sensación de resequedad en los ojos, sensación de arena o de cuerpo extraño, enrojecimiento ocular, visión borrosa y dificultad para enfocar la mirada. En caso de que estas molestias persistan o aumenten, recomendó acudir a una valoración médica para recibir un diagnóstico oportuno y evitar complicaciones futuras.
Aunque los dispositivos electrónicos son herramientas fundamentales para la comunicación, el entretenimiento y la convivencia social, la especialista advirtió que su uso prolongado puede afectar la salud visual y el aprendizaje de los menores. Entre las principales consecuencias se encuentran el síndrome de ojo seco, la miopía y la fotofobia, cuya incidencia ha aumentado debido al mayor tiempo que las personas permanecen frente a las pantallas, tanto por actividades escolares como recreativas.
Finalmente, el IMSS Estado de México Oriente hizo un llamado a las familias para aprovechar las vacaciones como una oportunidad para fortalecer la convivencia y fomentar hábitos saludables. La institución recomendó incentivar actividades recreativas al aire libre, la práctica de ejercicio físico, los juegos tradicionales y los momentos de convivencia familiar, ya que estas acciones contribuyen a disminuir el tiempo frente a las pantallas y favorecen el bienestar físico, emocional y visual de niñas, niños y adolescentes.

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