Luego de culminar su participación en la Copa del Mundo Norteamérica 2026, donde obtuvo el subcampeonato con la Selección de Argentina tras caer en la final ante España, Lionel Messi volvió a captar la atención del planeta futbol, pero esta vez desde una tribuna muy distante a los grandes escenarios internacionales.
El atacante del Inter Miami optó por no realizar el viaje de regreso con la delegación de la Albiceleste y desembarcó directamente en suelo rosarino la mañana del martes.
Su arribo provocó un despliegue de expectativa entre los fanáticos locales, quienes se agruparon en los alrededores desde las primeras horas con la intención de conseguir un vistazo del capitán.
De la final del mundo a las gradas de la Primera C
Pese a que el futbolista intentó mantener un perfil bajo y pasar desapercibido entre la gente, su figura fue identificada de inmediato durante el compromiso de la fecha 21 de la Primera C. Messi acudió al inmueble para presenciar el duelo entre Leones de Rosario y Central Córdoba, desatando la locura en el recinto.
La presencia de la estrella mundial transformó por completo el ambiente del encuentro del ascenso argentino, convirtiendo una jornada habitual de torneo en un acontecimiento histórico para los aficionados presentes.
A lo largo del compromiso, la figura rosarina se mostró relajada en la zona de las gradas, disfrutando del partido en un ambiente tranquilo mientras compartía un tradicional mate.
Lejos de esquivar el cariño de la gente, el atacante se tomó un tiempo durante su estancia para atender de forma cercana a los aficionados que se le aproximaron, regalando fotografías y estampando su firma en varias camisetas de los fanáticos que no podían creer la presencia del astro internacional en el recinto.
Las imágenes de la figura internacional observando el partido desde las gradas no tardaron en darle la vuelta a las redes sociales, reafirmando el estrecho vínculo del jugador con su ciudad natal.

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