Inglaterra afrontará los cuartos de final de la Copa del Mundo 2026 con una preocupación adicional además de Noruega. Varios de sus elementos llegan al encuentro al límite de tarjetas amarillas, por lo que una nueva amonestación significaría perderse una hipotética semifinal.
La situación es todavía más delicada porque la defensa ya sufrió una baja importante. Jarell Quansah fue expulsado en el partido frente a México por los octavos de final y, mientras se resuelve la apelación presentada por la Federación Inglesa, no podrá estar disponible para el duelo de este fin de semana.
Bellingham y Rice, entre las figuras que deben cuidarse
El nombre que más llama la atención es el de Jude Bellingham. El mediocampista del Real Madrid fue amonestado durante el compromiso frente a la República Democrática del Congo y ahora está a una tarjeta de cumplir un partido de suspensión.
A la lista también se suman Declan Rice, quien vio la tarjeta amarilla apenas en el primer minuto del duelo contra México, además de los defensores Marc Guéhi y Nico O'Reilly, ambos amonestados en el Estadio Azteca durante el encuentro de octavos de final. Si cualquiera de ellos recibe otra tarjeta frente a Noruega, quedará automáticamente suspendido para una eventual semifinal.
El objetivo: llegar con plantel completo a la recta final
Las reglas disciplinarias del Mundial establecen que las tarjetas amarillas se limpian después de los cuartos de final, por lo que superar esa instancia sin recibir una nueva amonestación permitirá a los futbolistas llegar sin riesgo de acumulación tanto a una posible semifinal como a la final del torneo.
Por ello, además de buscar el pase entre los cuatro mejores del Mundial, Inglaterra tendrá que encontrar el equilibrio entre la intensidad y la prudencia. Thomas Tuchel espera que sus principales figuras eviten una sanción que podría convertirse en un dolor de cabeza justo cuando la selección inglesa sueña con conquistar su segundo campeonato del mundo.

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