El pastor Franck Kabele, de 35 años, originario de un pequeño país africano, dijo a su congregación que podía repetir el milagro bíblico de caminar sobre el agua, tal como lo hizo Jesús.
Pero al intentarlo en una playa de la costa occidental de África, se ahogó, y aunque sus fieles intentaron ayudarlo el pastor no logró salir.
