En América las oportunidades no esperan. En un equipo acostumbrado a competir por todo y donde la exigencia es máxima, los jugadores deben responder cuando reciben minutos. Isaías Violante es uno de los mejores ejemplos de ello.

Isaías Violante, jugador del América | IMAGO7

El extremo veracruzano ha aprovechado la oportunidad que se le presentó con la llegada de Guillermo Almada y, en apenas cinco partidos, pasó de ser un jugador de rotación a convertirse en una pieza importante del esquema azulcrema.

Violante llegó a América para el Clausura 2026 con la misión de competir por un puesto en una zona donde Alejandro Zendejas era prácticamente inamovible. Por ello, André Jardine encontró en el veracruzano a un jugador capaz de desempeñarse en distintas posiciones.

Durante su primer semestre como azulcrema, Violante fue utilizado como lateral, volante y, en contadas ocasiones, como extremo. Esa versatilidad le permitió sumar minutos, aunque también provocó que estuviera lejos de consolidarse en una posición específica.

Isaías Violante, jugador del América | IMAGO7

En sus primeros cinco partidos con América disputó apenas 233 minutos, fue titular en tres ocasiones y solamente completó uno de esos encuentros.

Ahora, el escenario ha cambiado para este Apertura 2026. La ausencia de Zendejas, quien después de disputar el Mundial con Estados Unidos se sometió a un lavado de rodilla y no ha vuelto a jugar, abrió una ventana que Violante supo aprovechar.

Con el estratega Almada, Violante ha sido titular en los cinco partidos que ha disputado América y acumula 434 minutos. Pero, más allá de la cantidad de minutos, su impacto también se refleja en los números: suma tres goles y una asistencia.

Alejandro Zendejas con América | IMAGO 7

El cambio es evidente. De aquel jugador que entraba para cubrir distintas posiciones, Violante pasó a ser un futbolista con responsabilidades ofensivas y protagonismo dentro del equipo. Además, consiguió lo más complicado de todo, que América no extrañe a Zendejas.

El estadounidense era uno de esos jugadores cuya ausencia se notaba de inmediato. Sin embargo, Violante ha conseguido llenar ese espacio a base de velocidad, desequilibrio, goles y asistencias.