Durante el partido de rugby entre los Leicester Tigers y los Harlequins, el jugador James Horwill sufrió una terrible lesión en el dedo por una mala caída.
El capitán de los Harlequins salió inmediatamente del terreno de juego para ser atendido y poder seguir jugando, a pesar de que parecía tener el dedo roto.
Sin embargo, el cuerpo médico decidió que lo mejor sería sustituirlo, ya que la lesión parecía ser una fractura expuesta.
