La comunión entre el Toluca y su afición alcanzó un punto álgido la noche previa a la Gran Final de Vuelta, cuando los jugadores rompieron filas para unirse a una multitudinaria serenata frente al hotel de concentración. El momento cumbre de esta explosión de pasión se vivió cuando varios futbolistas escarlatas subieron a una patrulla de policía para entonar el ya tradicional himno del club, 'La Cumbia de los Trapos', junto a sus seguidores.

Desde tempranas horas, la afición diabla se congregó en los alrededores del hotel para ofrecer la tradicional "serenata", un ritual de aliento que busca inyectar moral y unidad al equipo antes del partido más importante de la temporada.