En 2003 los Rayos del Necaxa cambiaron de sede, dejando el Estadio Azteca en la Ciudad de México para jugar en el Estadio Victoria en Aguascalientes.
A 20 años de la mudanza, y en el marco del centario de la fundación del equipo, Justino Compeán, expresidente del club en ese momento, reveló la razón por la que decidió llevar a los Rayos a tierras hidrocálidas.
