La aparición de Bianca Censori en la alfombra roja de los Premios Grammy, considerada una estrategia de Kanye West para promocionar su música, generó críticas hacia él por sexualizar a su esposa. Esta controversia le costó a West un contrato de 20 millones de dólares en Japón, ya que los inversionistas se mostraron indignados por el vestido transparente de Censori, lo que resultó en la cancelación de varios shows en el país.