El Manchester City derrotó por la mínima ventaja al Everton en su visita a Goodison Park en donde contó con el apoyo de sus aficionados para mantenerse como líderes de la Premier League en solitario. 

Al final del partido, Kevin de Bruyne atendió a la petición de un pequeño aficionado que con una pancarta le solicitó su playera.

El belga se acercó a la tribuna para entregar su camiseta al niño quien no pudo contener el llanto por el regalo del jugador. 

El City marcha con paso sólido rumbo a un nuevo título de la Liga de Inglaterra a seis puntos de distancia del Liverpool, su más cercano competidor.