La Comisión Nacional Antimonopólica a través de la Autoridad Investigadora del organismo inició de oficio un procedimiento para indagar posibles prácticas monopólicas dentro del futbol profesional federado, que limiten la participación de algunos competidores, dificultando el ingreso de nuevos equipos o generando condiciones que distorsionen el mercado.
José Manuel Haro, titular de la Autoridad Investigadora de la CNA, dejó claro que la apertura del procedimiento no significa que ya se confirme una práctica monopólica acreditada, sin embargo, sí existen algunas conductas detectadas bajo este argumento.
Indicios de posibles prácticas monopólicas
“Cuando hacemos una investigación, básicamente lo que buscamos son indicios de prácticas monopólicas, que son indicios de alguna práctica que está limitando la capacidad de competir a los participantes en un mercado”, explicó.
El análisis puede abarcar situaciones como el desplazamiento de competidores existentes o las dificultades para que nuevos participantes ingresen a un mercado, perjudicando a los consumidores del fútbol mexicano.
Por ejemplo, sacar del mercado a algunos competidores, impedir que algunos nuevos entren y que al final del día puede tener afectaciones para los consumidores, y en este caso en particular para los aficionados que siguen de cerca el fútbol
La investigación alcanza al futbol mexicano
Haro explicó que las facultades de la Comisión abarcan a todas las entidades económicas que operan en México, por lo que la investigación involucraría a la Federación Mexicana de Fútbol, la Liga MX y a los propios clubes de la Liga de Expansión.
“La CNA tiene facultad sobre todas las entidades económicas de México, por lo que la Federación Mexicana de Fútbol, la Liga MX y hasta los clubes, podrían ser citados para someterse a esta investigación. Las atribuciones de investigación pueden recaer en cualquier empresa que tenga relación con los hechos investigados”, indicó.
Haro explicó que, en el ámbito internacional, este tipo de conductas se relacionan con el abuso de una posición dominante. El problema aparece cuando una empresa o agente económico con una posición importante en el mercado utiliza ese poder para impedir la llegada de competidores, desplazar a quienes ya participan o generar condiciones que reduzcan la capacidad de competir.
Por ejemplo, impedir que entre un competidor al mercado, desplazar a los que ya están dentro o generar distorsiones que, al final del día, limitan la capacidad de competir en un mercado
Hasta dos años para determinar qué ocurre
La investigación tendrá un plazo considerable para desarrollarse. La Autoridad Investigadora cuenta con hasta cuatro periodos de 120 días hábiles cada uno para realizar sus indagatorias.
“Nosotros tenemos hasta cuatro periodos de investigación de 120 días hábiles. Tratamos que las investigaciones que llevamos a cabo [sean] lo antes posible, para que al final los beneficios de la competencia lleguen a todas las personas”, señaló.
Si la investigación encuentra una práctica monopólica, la finalidad será eliminarla y generar condiciones para que exista una mayor participación.
“El propósito es justamente, si es que hay una práctica monopólica, que se generen órdenes que supriman estas prácticas; es decir, que se generen los incentivos adecuados para que en el mercado haya el mayor número de competidores. Así como establecer las condiciones para que no existan distorsiones impuestas por un agente económico”, puntualizó.

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