Priscila Arias, conocida en redes sociales como La Fatshionista, volvió a colocarse en medio de la conversación digital después de revelar que lleva aproximadamente un año utilizando Ozempic, pese a que años atrás había expresado públicamente una postura crítica sobre este tipo de medicamentos. La confesión provocó cuestionamientos entre parte de sus seguidores, quienes señalaron una aparente contradicción entre sus declaraciones anteriores y la decisión que ahora hizo pública.
La influencer mexicana, quien reúne a más de 1.2 millones de seguidores en Instagram, decidió explicar las razones detrás de su cambio de postura y sostuvo que comenzó a utilizar el medicamento después de hablar con sus médicas. Ante el volumen de críticas generado por la publicación, Arias posteriormente limitó los comentarios, aunque numerosas reacciones ya cuestionaban tanto su decisión como algunas opiniones que había manifestado anteriormente sobre temas relacionados con el peso.
La creadora de contenido no negó haber tenido una opinión diferente en el pasado. Por el contrario, explicó que parte de su rechazo inicial estaba relacionado con una experiencia negativa que vivió durante su adolescencia al consumir Redotex, producto que años después fue retirado del mercado mexicano por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
¿Por qué La Fatshionista criticaba medicamentos como Ozempic?
Priscila Arias recordó que su experiencia anterior con productos destinados a modificar el peso influyó considerablemente en la percepción que posteriormente desarrolló sobre medicamentos de la familia de los agonistas del receptor GLP-1. Al observar la popularidad que comenzaron a adquirir estos tratamientos, aseguró que inicialmente los relacionó con lo que había vivido años atrás.
“Era el enflacagordas tres mil. A mí me jodió muchísimo. Y cuando vi que el GLP-1 se estaba vendiendo igualito, dije: ‘No, gracias, paso’”, relató Priscila.
Su perspectiva comenzó a cambiar, según explicó, después de conversar con sus médicas de cabecera. Arias aseguró que la posibilidad de utilizar el medicamento le fue planteada desde un enfoque diferente al que ella había asociado anteriormente con este tipo de tratamientos.
“Ni mi peso ni mi talla se mencionaron ni una sola vez en esa conversación”, dijo Arias.
La influencer sostuvo que fue a partir de recibir más información cuando decidió reconsiderar la postura que había mantenido públicamente. Lejos de intentar negar sus críticas anteriores, reconoció abiertamente que su opinión cambió.
“Critiqué algo sin conocerlo del todo basada también en mis experiencias pasadas. Y cuando tuve la información, cambié de opinión. Prefiero mil veces eso y ser honesta contigo a seguirme aferrando a pensar igual”.
La Fatshionista revela los efectos que experimentó
La creadora de contenido también habló sobre lo que ocurrió durante los primeros meses después de comenzar a utilizar el medicamento. De acuerdo con su relato, la adaptación estuvo acompañada por diferentes efectos adversos, particularmente relacionados con las señales de saciedad.
Arias explicó que cuando ignoraba estas señales llegó a experimentar gastritis y reflujo. También aseguró que sus médicas le advirtieron sobre la posibilidad de que la disminución del apetito provocara que dejara pasar demasiado tiempo sin consumir alimentos.
“Me dijeron ‘Güey, abusada, no te va a dar hambre de pronto y se te puede barrer, te puedes empezar a ayunar, a olvidar que tienes que comer’”.
Según su testimonio, esa advertencia terminó reflejándose en su experiencia cotidiana, pues llegó a perder la noción de cuánto tiempo había transcurrido desde su última comida debido a la ausencia de hambre.
“De repente llegaba que: ‘Ah, cabrón, ya son las ocho de la noche’, y mi cuerpo no tenía hambre”, narró.
La influencer indicó que los síntomas disminuyeron aproximadamente después de los primeros dos meses. Su experiencia es individual y no significa que todas las personas que reciben este tipo de medicamentos experimenten los mismos efectos, por lo que su utilización debe determinarse con acompañamiento de profesionales de la salud.
¿Por qué La Fatshionista dice que utiliza Ozempic?
Uno de los puntos que Arias quiso destacar es que, según su versión, su decisión no estuvo enfocada en cambiar de talla o perder peso. La creadora de contenido relacionó los beneficios que asegura haber experimentado principalmente con su energía y con la sensación de claridad mental.
“Se disipaba esa neblina mental. Traer unos grilletes de una hueva impresionante, una pinche flojera muy cabrona, que no te deja levantarte. Todo eso se fue”, describió.
También mencionó haberse realizado análisis recientemente y aseguró que sus resultados la dejaron “fucking fabulosa”. No obstante, Arias insistió en que su experiencia no debería ser utilizada por otras personas como una recomendación para consumir el medicamento sin supervisión.
El mensaje con el que cerró su explicación fue precisamente una advertencia dirigida a quienes podrían considerar utilizarlo únicamente debido a la popularidad que este tipo de tratamientos ha adquirido en internet: “Por ninguna razón te lo autorecetes porque es la moda en Internet”.
Redes acusan a La Fatshionista de contradecirse
La explicación no evitó la polémica. Después de la publicación, diferentes usuarios comenzaron a recuperar declaraciones y posturas anteriores de La Fatshionista, señalando que ahora estaba utilizando un medicamento que previamente había cuestionado.
Uno de los comentarios que acumuló reacciones señaló: “Por eso no está padre criticar lo que no conoces, que bueno que esto haya sido una lección”.
Otros usuarios relacionaron la revelación con comentarios que Arias habría realizado anteriormente respecto a sus compañeras de Seis de Copas, particularmente alrededor de decisiones relacionadas con alimentación y salud.
“¿Usaba Ozempic y criticó a María y a Diana por ir al nutriólogo?” o “Unas disculpas a las influencer que criticaste duramente por tomar medidas en su salud no estaría mal tampoco”, fueron comentarios con una gran cantidad de “me gusta” en la publicación.
Las críticas continuaron y algunos usuarios cuestionaron directamente la coherencia entre el discurso que asociaban con la influencer y su actual tratamiento: “Se bajaron todas del barco. Se ve que ya pasó de moda el body positive”.
“Un año y te miras igual, sé que dices que no lo usas para bajar de peso pero es un medicamento que estimula demasiado la pérdida de peso, ¿en qué consiste que tú no estás bajando?”
“¿Y realmente sí has visto cambios? Yo te veo igual... Aunque tus estudios salgan bien, recuerda que eventualmente el sobrepeso va dañando tu cuerpo. Lamentablemente cuando los análisis salgan negativos ya será tarde porque el daño estará hecho”.
“Considero que sí es contradictorio a todo el mensaje que dabas (o al mensaje que entendí)”.
Estas expresiones corresponden exclusivamente a opiniones de usuarios en redes sociales y no constituyen valoraciones médicas sobre el estado de salud de Arias ni permiten determinar la efectividad de su tratamiento.
La Fatshionista ya había enfrentado críticas por hablar del peso
No es la primera ocasión en la que Priscila Arias enfrenta una discusión en redes relacionada con sus posturas sobre el peso y la imagen corporal. En enero de 2025, la influencer tuvo que desactivar los comentarios en TikTok después de una conversación en su podcast Seis de Copas relacionada con el temor a subir de peso y la búsqueda de la delgadez.
La revelación sobre Ozempic volvió a colocarla en el centro de ese debate, aunque esta vez la propia Arias reconoció que su opinión anterior cambió después de recibir nueva información y tener acompañamiento médico.
Para sus críticos, el hecho representa una contradicción respecto a su discurso anterior; para Arias, cambiar de postura después de conocer más sobre el medicamento resulta preferible a mantener una opinión con la que ya no está de acuerdo.
La influencer asegura que lleva un año utilizando el medicamento bajo seguimiento médico y que su decisión no estuvo motivada por su talla. Mientras la discusión continúa entre sus seguidores, su mensaje final fue claro en un punto: su experiencia personal no debe interpretarse como una invitación para utilizar Ozempic sin valoración y supervisión de profesionales de la salud.

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