Y la historia de Cenicienta llegó a su fin, pero el mundo balompédico nunca olvidará a Cabo Verde. Con estirpe y gallardía, el equipo del archipiélago volcánico se despidió de la Copa del Mundo con la frente en alto, pues vendieron muy cara la derrota ante Argentina, la actual monarca del orbe.
Pese a que Lionel Messi fue elegido por la FIFA y los patrocinadores como el mejor jugador del partido, sería muy cruel obviar la gigantesca actuación de Vozinha, arquero de los Tiburones Azules. Tal y como lo hizo en la Jornada 1 del Mundial ante España, el electricista que juega futbol en sus ratos libres defendió su arco de una manera pletórica.
Una, dos y tres
La Pulga abrió el marcador con un golazo, tras un trazo entre líneas de Lisandro Martínez. Pese a la gran anotación de Messi, el portero caboverdiano no volvió a permitir un tanto del astro argentino, quien se cansó de intentar romper la meta africana.
La primera fue la mejor de todas, pues en un mano a mano en el segundo tiempo, el también entrenador de volleyball atajó al astro. Messi mostró incredulidad ante la acción, pero lejos de cansarse, probó una vez más.
Con una picardía absoluta -o una acción ante futbol-, Messi intentó colgar la pelota en el ángulo en un tiro libre, pero Vozinha respondió con un manotazo impoluto. Una vez más, la leyenda del balompié mundial quedó perpleja por el monumental arquero caboverdiano.
¿Cómo fue el final del partido?
La monumental actuación de Vozinha, y el apoteósico gol de Sidny Lopes Cabral no fueron suficiente para vencer a la Albiceleste. Una vez más, la lógica imperó en el futbol, pero la heroica actuación caboverdiana vivirá por siempre en el imaginario colectivo.
El arquero, con un temple de un veterano, fue a recoger uno a uno a sus compañeros caídos en el césped de Miami. Vozinha mostró el temple de un capitán, mismo que hará soñar a todos los niños del archipiélago africano en un futuro.

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