La espera terminó y Nueva York explotó de felicidad. Apenas sonó la bocina final que confirmó el campeonato de los Knicks sobre los Spurs, miles de aficionados invadieron las calles de Manhattan, Brooklyn, Queens y el Bronx para celebrar una de las noches más importantes en la historia deportiva de la ciudad.
Los festejos incluyeron cánticos multitudinarios, caravanas, fuegos artificiales improvisados y hasta apariciones de personas disfrazadas de Batman y Spider-Man, quienes se unieron a la euforia colectiva.
La celebración, sin embargo, también tuvo momentos de tensión. Diversos videos difundidos en redes sociales mostraron enfrentamientos aislados con la policía, algunas detenciones y escenas de descontrol mientras las autoridades intentaban mantener el orden ante las enormes concentraciones de aficionados que abarrotaron las principales avenidas de la ciudad.
Entre la multitud también se pudieron ver celebridades y figuras públicas festejando junto a los aficionados un campeonato que parecía imposible hace apenas unos años. La fiesta se prolongó hasta altas horas de la madrugada, confirmando que la ciudad que nunca duerme tampoco estaba dispuesta a dormir después de ver a los Knicks volver a la cima de la NBA por primera vez desde 1973.

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