“El Noa Noa” es una de las canciones más reconocidas de Juan Gabriel, pero detrás de aquel lugar de fiesta, baile y noches inolvidables que describe el Divo de Juárez existe una historia real. El sitio no fue producto de la imaginación del compositor: El Noa Noa existió en Ciudad Juárez, Chihuahua, y estuvo profundamente relacionado con los primeros pasos de Alberto Aguilera Valadez en el mundo de la música.
Con el paso de los años, el centro nocturno alcanzó un lugar privilegiado entre los establecimientos más recordados de México, al grado de ser comparado con otros recintos emblemáticos de la vida nocturna del país como El Patio o el Club Bombay. Sin embargo, ninguno quedó ligado de una manera tan directa a una canción y a la trayectoria de un artista como ocurrió con El Noa Noa y Juan Gabriel.
La canción terminó construyendo alrededor del lugar una imagen casi legendaria: un espacio en el que la fiesta parecía no terminar, la gente acudía a bailar y cada noche podía convertirse en una experiencia inolvidable. Pero para conocer realmente El Noa Noa es necesario regresar varias décadas y descubrir cómo un establecimiento fronterizo terminó convirtiéndose en parte fundamental de la historia del Divo de Juárez.
¿Cuándo abrió El Noa Noa de Juan Gabriel?
La historia del famoso centro nocturno comenzó en 1964, durante una época marcada por la Guerra de Vietnam y por el constante tránsito de estadounidenses hacia Ciudad Juárez. La cercanía con Estados Unidos favorecía la vida nocturna del lado mexicano de la frontera y los bares recibían a numerosos visitantes que buscaban entretenimiento.
Aunque la prohibición del alcohol en Estados Unidos había terminado décadas atrás, se mantuvo la costumbre de cruzar hacia Ciudad Juárez para divertirse. La presencia de militares estadounidenses en la región durante aquellos años también habría contribuido al auge de los establecimientos nocturnos.
Mercedes Álvarez, amiga de Juan Gabriel, relató cómo era el ambiente que se vivía entonces en la ciudad fronteriza:
"La ciudad estaba inundada de estadunidenses porque en ese entonces, durante la guerra de Vietnam, había una base cercana con 20 mil soldados y los dejaban venir a divertirse aquí y gastaban todo lo que tenían porque no sabían si iban a volver”, cuenta Mercedes Álvarez, amiga de Juan Gabriel.
En medio de ese contexto apareció El Noa Noa, establecimiento al que también se le atribuye haber sido uno de los primeros bares y salones de baile de la región en reproducir música en inglés, una característica que resultaba atractiva para los visitantes que llegaban desde el otro lado de la frontera.
¿Por qué se llamaba El Noa Noa?
La fundación del establecimiento es atribuida a David Bencomo Lincano, aunque la razón exacta por la que eligió el nombre de El Noa Noa no está completamente esclarecida.
Una de las versiones que rodean al famoso lugar señala que “Noa” sería una palabra de origen hebreo relacionada con “delicia”, por lo que la repetición podría interpretarse popularmente como algo parecido a “Delicia Delicia”. Sin embargo, esta explicación ha permanecido más como una versión alrededor del establecimiento que como una certeza sobre la decisión de su fundador.
Lo que eventualmente haría famoso aquel nombre en todo México no sería únicamente el éxito del negocio, sino la llegada de un adolescente llamado Alberto Aguilera Valadez, quien años después se convertiría en Juan Gabriel.
Juan Gabriel trabajó en El Noa Noa antes de ser famoso
De acuerdo con la historia del establecimiento, Juan Gabriel llegó a El Noa Noa cuando tenía aproximadamente 16 años, justo cuando el centro nocturno comenzaba a funcionar. Para entonces todavía estaba lejos de ser el artista que llenaría escenarios y vendería millones de discos.
El joven Alberto Aguilera habría comenzado trabajando como personal de limpieza, realizando labores completamente alejadas de los reflectores que posteriormente marcarían su carrera. Sin embargo, su talento musical terminó dándole la oportunidad de pasar de las labores del establecimiento a cantar frente al público.
Fue precisamente en El Noa Noa donde habría tenido una de sus primeras oportunidades como intérprete, cantando “Adoro”, tema de Armando Manzanero. Aquellas presentaciones formarían parte de los primeros pasos de una trayectoria que posteriormente convertiría a Juan Gabriel en uno de los compositores e intérpretes mexicanos más importantes.
Con los años, el cantante transformó sus recuerdos del establecimiento en música y El Noa Noa pasó de ser un centro nocturno de Ciudad Juárez a convertirse en un lugar conocido en prácticamente todo México.
El Noa Noa se convirtió en un homenaje a Juan Gabriel
El éxito de la canción modificó también la identidad del propio establecimiento. Conforme crecía la popularidad del Divo de Juárez, el lugar comenzó a recibir a personas que no solamente buscaban una noche de fiesta, sino también conocer el espacio que había formado parte de los primeros años del cantante.
Las paredes comenzaron a llenarse de discos, fotografías, carteles y diferentes recuerdos relacionados con Juan Gabriel, convirtiendo al centro nocturno en una especie de homenaje permanente al artista que había llevado su nombre a la fama.
De esta manera, El Noa Noa terminó teniendo una doble identidad. Seguía siendo un lugar destinado a la diversión, pero al mismo tiempo se había convertido en un punto de referencia para los admiradores de Juan Gabriel que querían acercarse a una parte de su historia.
¿Qué pasó con El Noa Noa?
El destino del famoso centro nocturno cambió definitivamente en 2004. El 17 de febrero, alrededor del mediodía, el propietario ingresó al establecimiento para revisar algunos asuntos y, después de encender la luz, comenzó un incendio que rápidamente se propagó por el inmueble.
Las llamas consumieron el establecimiento ubicado en avenida Juárez, aproximadamente a 14 cuadras del puente internacional Santa Fe, mientras una enorme columna de humo podía observarse desde varios kilómetros de distancia.
El fuego no solamente destruyó el mobiliario y gran parte del inmueble. Entre las pérdidas también se encontraban alrededor de 250 fotografías de Juan Gabriel y de otras figuras del espectáculo, entre ellas Tongolele y Meche Carreño, recuerdos que habían permanecido durante años en las paredes del establecimiento.
El incendio representó el final del lugar físico que Juan Gabriel había convertido en leyenda. Después de la destrucción del inmueble, el espacio terminó transformándose en un estacionamiento público.
¿Por qué nunca reconstruyeron El Noa Noa?
Después del incendio existieron intenciones de recuperar el legendario centro nocturno. David Bencomo hijo buscó durante años reconstruirlo y abrir nuevamente sus puertas, aunque el proyecto nunca consiguió concretarse.
De acuerdo con la historia alrededor del establecimiento, surgieron diferencias con los herederos de Juan Gabriel relacionadas con el uso del nombre El Noa Noa, situación que terminó frenando las posibilidades de que el famoso centro nocturno regresara. El empresario mantuvo durante años la intención de recuperar el lugar, pero murió sin conseguir verlo nuevamente en funcionamiento.
El Noa Noa físico desapareció, pero paradójicamente Juan Gabriel consiguió hacerlo prácticamente inmortal. Millones de personas que jamás estuvieron en aquel establecimiento de Ciudad Juárez conocen su nombre y pueden imaginarlo gracias a una canción que continúa sonando décadas después.
Aquel sitio donde Alberto Aguilera Valadez habría comenzado realizando labores de limpieza y posteriormente encontró un espacio para cantar terminó formando parte inseparable de su propia leyenda. El edificio desapareció entre las llamas en 2004, pero cada vez que vuelve a sonar “El Noa Noa”, también regresa la historia del lugar que acompañó los primeros pasos del Divo de Juárez.

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