Fue durante la primera práctica de los Lakers dentro de la burbuja de Orlando que Rajon Rondo se lastimó el pulgar de la mano derecha para dejar al equipo angelino sin una de sus piezas clave a la hora de repartir juego, especialmente con la baja de Avery Bradley por el coronavirus. Pero Rondo volvió a tiempo para los Playoffs y fue determinante para la victoria sobre los Rockets en el Juego 3.
El experimentado armador respondió en el último cuarto y guió el triunfo de los Lakers, por 112-102 sobre Houston, para romper el empate a uno que imperaba en la serie de Semifinales en la disputada Conferencia Oeste. Un momento perfecto para que el factor Rondo hiciera erupción y diera a los Lakers una bocanada de aire freso dentro de la burbuja.
