Por eso tuvo que abrir el marcador una maravilla inhumada. Una pérdida de Reece James en la salida de balón terminó en los pies de Youri Tielemans. El belga, sin marca, levantó la cabeza y sacó un disparo con la diestra directo a la escuadra. Un golazo ante el que no pudo hacer nada Kepa y que fue suficiente para que los Mount, Werner, Ziyech y Havertz no pudieran revertir la situación.
Estuvo cerca Chilwell, con un cabezazo que sacó con una gran estirada Peter Schmeichel. Rozado el peligro del empate, Rodgers agotó las reservas defensivas del equipo y metió al campo a Wes Morgan para achicar balones. Pero el héroe seguiría siendo Schmeichel. El danés evitó, con una manopla a bocajarro, que un remate de Mount sobre la bocina se colara en su portería, minutos antes de que el VAR anulara un gol a Chilwell por fuera de juego por un hombro milimétrico. Y ahí murieron las esperanzas de los 'Blues'.
Así logró el Leicester su primer título desde la Premier League de 2016 y la primera FA Cup de su historia, a la quinta intentona. Sus cuatro finales anteriores, en 1949, 1961, 1963 y 1969 habían terminado con sus huesos en el subcampeonato.
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