El mítico inmueble era una auténtica fiesta, pero había que cerrar el partido ante una escuadra sonorense que se lanzó al frente sin algún tipo de pudor, lo que fue bien aprovechado por los purépechas al minuto 93 con un contragolpe que fue culminado por Ibarra para sentenciar la final.
Michoacán ya sabe que no tendrá fútbol de Primera División, pero al menos celebrarán el primer título de la franquicia
