La tensión y la frustración se apoderaron del astro argentino durante el reciente compromiso entre el Inter de Miami y el Philadelphia Union. En un duelo sumamente disputado de la MLS, Lionel Messi protagonizó un atípico altercado sobre el terreno de juego al agredir físicamente a un futbolista rival a mitad del encuentro.
MESSI PROVOCA BRONCA
El incidente comenzó cuando Messi se enfrascó en un tenso cruce de palabras con Quinn Sullivan. Llevado por la calentura del juego, el diez no aguantó la molestia y le soltó un golpe en la nuca al joven jugador del conjunto rival, una acción que, aunque no fue de gran impacto, significó una agresión directa que encendió las alarmas en el estadio.
Tras recibir el contacto por la espalda, Sullivan reaccionó de inmediato y se regresó para encarar al campeón del mundo. Lejos de calmar las aguas o retractarse de su accionar, Messi no le huyó al enfrentamiento y se plantó de frente para responder a los reclamos del futbolista estadounidense.
Ambos jugadores quedaron cara a cara durante varios segundos en una escena de altísima tensión. La actitud desafiante de los dos deportistas provocó que la situación estuviera a punto de descontrolarse por completo y desencadenar una bronca de mayores proporciones entre los dos planteles.
NO PASÓ A MAYORES
Afortunadamente, la rápida intervención del árbitro principal evitó que el conflicto pasara a mayores. El silbante se interpuso oportunamente entre Messi y Sullivan para separarlos, logrando enfriar los ánimos y evitar que la confrontación terminara en una expulsión o en violencia física.
Superado el tramo amargo en la cancha, el diez argentino volvió a ser determinante en el ámbito estrictamente deportivo. El vibrante partido concluyó con un empate 2-2 en el marcador final, siendo el propio Lionel Messi el autor de uno de los goles que le permitió al Inter de Miami rescatar un punto.

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