Con el clásico 'gol para', Messi también se puso de portero y vio como sus hijos se barrían con cierta intensidad mientras Antonela pedía que jugarán más despacio.
A pesar de esto Messi les pedía a sus hijos que no se quejaran y así continuaron jugando. Lionel ganó su séptimo Balón de Oro y dejó en segunda posición a Robert Lewandowski.
