Mientras las grabadoras digitales y los teléfonos celulares dominan las salas de prensa de los grandes eventos deportivos, una escena poco común llamó la atención en el Estadio Guadalajara. Parado frente a un futbolista de la República Democrática del Congo, el periodista francés Lions Bernard escribía cada palabra en una libreta, con la misma dedicación con la que lo ha hecho durante más de tres décadas.

Lions Bernard, periodista francés | Alfredo Olivarez

El reportero de la revista L’Equipe no necesita aplicaciones ni dispositivos sofisticados para contar historias. Su herramienta de trabajo sigue siendo la misma que lo ha acompañado durante 35 años y con la que ha cubierto todas las Copas del Mundo desde Francia 1998.

“Considero que utilizar mi libreta me ayuda a poner más atención al entrevistado. Cuando usas una grabadora, muchas veces dejas pasar detalles importantes. Solo cuando necesito traducir algo me apoyo en el audio”, explicó.

Para Bernard, tomar notas a mano no es una cuestión de nostalgia, sino una forma de mantener vivo el contacto humano en una profesión cada vez más acelerada. Cada página escrita guarda fragmentos de partidos, entrevistas, emociones y recuerdos acumulados a lo largo de una vida dedicada al periodismo deportivo.

Con orgullo, asegura que ese método tradicional lo ha llevado nuevamente a una Copa del Mundo, esta vez en México, un país que lo ha conquistado: “Estoy feliz de estar en México. Me gusta mucho estar aquí, incluso más que en Estados Unidos”, comentó.

Su visita a Guadalajara tiene un significado especial. Para él, la ciudad tapatía es casi un lugar mítico dentro de la historia del futbol francés. En su memoria permanece intacto el recuerdo del Mundial de 1986, cuando Francia protagonizó una de las páginas más memorables de su historia frente a Brasil, con Michel Platini como una de sus grandes figuras: “Guadalajara es un mito para nosotros. Aquí hay una estatua de Pelé, pero no de Platini”, dijo entre risas.

Lions Bernard, periodista francés | Alfredo Olivarez

Más allá del futbol, Bernard observa con curiosidad y admiración la realidad mexicana. Le sorprende que un país tan grande, con tanta pasión por este deporte y con importantes recursos, no haya logrado dar un salto más significativo en las Copas del Mundo.A su juicio, una de las claves está en que más jugadores mexicanos busquen experiencia en Europa.

“Me gustaría que los futbolistas mexicanos viajaran más a Europa. Eso les ayudaría a crecer y también contribuiría al desarrollo de nuevos jugadores”, señaló.

Asimismo, considera que la Selección Mexicana necesita enfrentarse con mayor frecuencia a rivales de distintos continentes para seguir elevando su nivel competitivo.

ELOGIOS PARA MÉXICO

Sin embargo, cuando habla de México, el futbol pasa a un segundo plano. Lo que más destaca es la riqueza cultural de un país que, asegura, no puede comprenderse en una visita breve.

“A México no lo puedes conocer en solo unos días. Se necesita mucho tiempo. Hay muchas cosas por descubrir y tienen una historia impresionante”, expresó.

Lions Bernard, periodista francés | Alfredo Olivarez

Entre los recuerdos que guarda de su carrera también aparece un viejo conocido para la afición mexicana: Guillermo Ochoa. El arquero dejó huella durante su paso por Francia y también en quienes lo conocieron fuera de la cancha: “Una vez me tomé una foto con Ochoa. Habla un francés excelente; es mucho mejor su francés que mi español”, contó entre carcajadas.

Mientras el bullicio de la Copa del Mundo avanza a toda velocidad y las noticias viajan en cuestión de segundos, Lions Bernard sigue escribiendo a mano. Página tras página, como si cada palabra mereciera ser escuchada antes de ser publicada. En una época dominada por las pantallas, su libreta es mucho más que una herramienta de trabajo: es el testimonio de una pasión que ha sobrevivido al paso del tiempo y que continúa recorriendo el mundo, Mundial tras Mundial.