JORGE JARAMILLO
Tres horas de labor, 10 trabajadores, tres bombas de succión y mas de 50 pipas, fueron necesarias para drenar aproximadamente 500 metro cúbicos de agua que inundaron la cancha del Estadio Andrés Quintana Roo, y amenazaban la realización del encuentro entre Potros del Atlante y Santos Laguna.
La intensa lluvia que cayó desde la noche anterior en Cancún y no cesó sino hasta cinco horas antes del silbatazo inicial, pusieron en duda la celebracion del duelo.
Hubo necesidad de contratar una compañia privada para sacar toda el agua mediante 50 pipas que entraban y salían del estadio.
El público, todavía temeroso hasta minutos antes, no llegaba al inmueble antes de hacerse oficial la realización del duelo.
La cuarteta arbitral encabezada por Mauricio Morales, salió a revisar el campo de juego y a dar el visto bueno, a pesar de que unas pequeñas gotas de lluvia caían tímidamente, pero arrancando la súplica de los presentes de que no lloviera como horas antes.
