La Copa del Mundo 2026 llegó a su fin en territorio mexicano y dejó postales que permanecerán para siempre en la memoria de los aficionados. Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara fueron escenario de momentos históricos dentro y fuera de las canchas, confirmando que México volvió a estar a la altura de la máxima fiesta del futbol.

Los partidos y momentos históricos que marcaron el Mundial en México

El Estadio Azteca escribió una nueva página en la historia al convertirse en el primer inmueble del mundo en albergar tres partidos inaugurales de una Copa del Mundo. México derrotó 2-0 a Sudáfrica en el duelo inaugural, repitiendo el resultado conseguido en Sudáfrica 2010 y desatando la euforia de miles de aficionados que llenaron el Coloso de Santa Úrsula.

Lluvia de sombreros en la inauguración del Mundial 2026 | CARLOS PONCE DE LEÓN

Monterrey también tuvo un lugar privilegiado en la historia al recibir el partido número 1000 de los Mundiales. Japón goleó 4-0 a Túnez en el Estadio Gigante de Acero, mientras que días después la Sultana del Norte fue sede de uno de los mejores encuentros del torneo, cuando Marruecos eliminó a Países Bajos en una dramática tanda de penales que mantuvo a todos al filo del asiento.

Guadalajara tampoco se quedó atrás. La Perla Tapatía recibió a dos potencias como España y Uruguay, aunque el mayor impacto fue la inesperada eliminación de los sudamericanos en la fase de grupos. Además, la ciudad vivió una auténtica fiesta con la masiva presencia de aficionados de Corea del Sur, quienes encontraron en Jalisco una segunda casa gracias al ambiente y hospitalidad de los mexicanos.

Partido 1000 de las Copas del Mundo | AP

México emocionó dentro de la cancha y conquistó al mundo fuera de ella

Uno de los momentos más emotivos llegó con el México contra Chequia, encuentro que significó la despedida mundialista de Guillermo Ochoa. El guardameta recibió una ovación inolvidable en un Estadio Azteca completamente entregado, mientras el Tri cerraba una fase de grupos perfecta con tres victorias y sin recibir un solo gol.

Guillermo Ochoa tras ganar con México | AP

La otra cara de la moneda fue el dramático duelo entre México e Inglaterra en los dieciseisavos de final. El conjunto nacional cayó 3-2 en uno de los partidos más espectaculares que ha vivido el Estadio Azteca, una eliminación dolorosa que, pese al resultado, dejó una actuación llena de carácter y entrega que fue reconocida por aficionados de todo el mundo.

La fiesta no solo estuvo en las canchas. Los seguidores de Colombia protagonizaron una de las invasiones más memorables en Ciudad de México y Guadalajara, llenando las calles de música, color y alegría durante los encuentros frente a República Democrática del Congo y Uzbekistán

Aunque, sin duda, los verdaderos protagonistas fueron los aficionados mexicanos, cuya hospitalidad conquistó a visitantes de Japón, Marruecos, Países Bajos, Suecia, Inglaterra, Corea del Sur, Colombia y decenas de países más, consolidando a México como uno de los mejores anfitriones en la historia de la Copa del Mundo.

Afición mexicana celebrando triunfo del Tri | AP