La enorme corona de flores que Luis Miguel envió al homenaje de Silvia Pinal en el Palacio de Bellas Artes terminó convirtiéndose en una de las imágenes más comentadas de la despedida de la actriz. No solo por su tamaño, sino porque detrás del arreglo hubo una noche de trabajo, cientos de rosas adicionales, cambios de última hora y hasta un caballete especial para soportar su peso.

El encargo llegó al taller Erre Taller de Flores un día antes del homenaje. La petición inicial parecía complicada, pero posible: preparar una corona de aproximadamente mil rosas blancas y entregarla al día siguiente entre las 12:00 y las 14:00 horas.

Lo que la florista no sabía al principio era quién recibiría el arreglo. Cuando le informaron que era un pedido enviado a nombre de Luis Miguel, el trabajo adquirió otra dimensión. Casi dos años después de aquella despedida, la responsable del arreglo reveló los detalles de una de las jornadas más intensas de su carrera.

Luis Miguel envió una corona de 1,300 rosas./Raul Gutierrez

¿Cómo fue el pedido de Luis Miguel para Silvia Pinal?

La solicitud llegó alrededor de las 18:00 horas del día anterior al homenaje. El pedido consistía en una corona de rosas blancas y, de acuerdo con el relato de la florista, inicialmente se contemplaban cerca de mil flores. Para el taller, el encargo representaba todo un reto porque nunca habían elaborado una corona de esas dimensiones. Había que comprobar la disponibilidad de las rosas, calcular el tiempo de elaboración y encontrar una estructura que pudiera soportar el peso de tantas flores.

La sorpresa llegó cuando la persona que realizó el pedido reveló el nombre del destinatario: Luis Miguel. A partir de ese momento, el equipo comenzó a trabajar y a enviar fotografías del proceso a quienes coordinaban el arreglo. Pero el diseño todavía sufriría una modificación. Durante la elaboración, el equipo recibió la indicación de aumentar la cantidad de flores: ya no serían mil, sino 1,300 rosas blancas. El cambio significó conseguir cientos de flores adicionales en poco tiempo y replantear la estructura de la corona. El volumen era tan grande que un soporte convencional no era suficiente.

La corona estaba formada por rosas blancas./captura de pantalla

¿Por qué la corona de Luis Miguel necesitó un caballete especial?

La cantidad de rosas no solo hizo más complicado el trabajo floral. El peso del arreglo obligó al taller a conseguir un caballete especial capaz de sostener las 1,300 flores sin poner en riesgo la estructura. A esto se sumó otro detalle: el listón. El equipo recibió instrucciones específicas para que fuera negro y tuviera determinadas características de tipografía y tamaño. Incluso una persona del equipo de Luis Miguel acudió al taller para supervisar el proceso.

Cuando parecía que el trabajo estaba listo, llegó otro cambio importante. La corona ya no sería enviada directamente al servicio funerario, sino que tendría como destino el Palacio de Bellas Artes, donde se realizaría el homenaje de cuerpo presente a Silvia Pinal. El recinto todavía estaba cerrado cuando el equipo llegó para colocar el enorme arreglo. Entre las numerosas coronas y arreglos florales que llegaron para despedir a la actriz, la enviada por Luis Miguel llamó especialmente la atención por sus dimensiones y por el nombre del cantante escrito en el listón.

El enorme arreglo necesitó un soporte especial./redes sociales

¿Por qué causó polémica la corona que Luis Miguel envió?

La corona fue recibida como una muestra de despedida, pero también generó comentarios en redes sociales. El motivo principal fue el listón negro, que llevaba el nombre de Luis Miguel, en lugar de una frase dedicada directamente a Silvia Pinal. La atención aumentó porque el cantante no acudió personalmente al homenaje realizado el 30 de noviembre de 2024. La combinación entre su ausencia y el enorme tamaño del arreglo provocó distintas interpretaciones entre el público.

Sin embargo, la historia detrás de la corona muestra que su elaboración implicó un proceso mucho más complejo de lo que podía apreciarse en las fotografías. Para la florista, el trabajo terminó siendo uno de los días más intensos de su trayectoria profesional. La corona también cobró notoriedad en redes sociales y terminó convirtiéndose en protagonista de memes. A pesar de la polémica, el arreglo permaneció como una de las muestras de condolencias que acompañaron a la familia de Silvia Pinal durante su despedida.

Luis Miguel no acudió personalmente al homenaje./Captura de pantalla

El deseo que Silvia Pinal tenía para Luis Miguel

La historia tiene además un detalle que conecta directamente al cantante con la actriz. Silvia Pinal había expresado años antes su deseo de que Luis Miguel cantara en su funeral. En 2019, la actriz habló públicamente del cariño que sentía por el intérprete y de lo que le habría gustado escuchar durante su despedida.

Ese deseo finalmente no ocurrió como ella lo había imaginado: Luis Miguel no estuvo presente en Bellas Artes. Sin embargo, sí hizo llegar la enorme corona de rosas blancas que terminó ocupando un lugar destacado entre los arreglos del homenaje. El empresario Rafael Herrerías, cercano a la familia Pinal, también señaló que el cantante estuvo pendiente tras la muerte de la actriz y que le pidió transmitir sus condolencias a sus familiares.

Así, la corona de 1,300 rosas blancas quedó como una de las imágenes más recordadas del homenaje a Silvia Pinal. Detrás de aquella fotografía hubo horas de trabajo, cambios de último momento, un soporte especial y un equipo que todavía recuerda el encargo como uno de los más extraordinarios que ha realizado.