El boxeador filipino, Manny Pacquiao, ha decidido llevar un paso más allá sus aspiraciones políticas. Además de jugar basquetbol, cantar y entrenar, el pugilista desea ocupar la presidencia de su país en un futuro no muy lejano.

En palabras de Bob Arum, representante del Pacman, el deportista tiene en sus planes postularse para el máximo cargo político de Filipinas al poco tiempo de retirarse del boxeo profesional.

"Manny va ser presidente. Va a postularse para el Senado de Filipinas en 2016... Y luego en el año 2022 o tal vez más tarde, él va a correr para ser presidente", declaró Arum al sitio TMZ.

Esta no sería la primera ocasión en que Pacquiao incursionara en el mundo de la política, ya que en 2007 fue elegido como miembro de la Cámara de Representantes de Filipinas.