Argentina logró derrotar 0-1 a Brasil en el Maracaná en un duelo que inicio con violencia en las gradas tras enfrentamientos entre la policía local y los aficionados argentinos, lo que provocó que el partido iniciara 28 minutos tarde de lo estipulado.
En los primeros minutos el futbol no existió, pues ni la Canarinha ni la Albiceleste tenían la mente en el partido, y habían perdido el ritmo del calentamiento por el tiempo perdido tras la trifulca, por lo que al inicio era falta tras falta, hasta donde Rodrigo de Paul terminó con la nariz ensangrentada.
