La movilización de la llamada Generación Z México llegó este sábado al Zócalo capitalino, donde un grupo de encapuchados derribó parte de las vallas metálicas que resguardaban el perímetro de Palacio Nacional. El hecho generó tensión entre los asistentes y obligó a la policía a realizar maniobras de contención para evitar que los manifestantes avanzaran hacia la fachada del inmueble.
El movimiento ha señalado como principales exigencias la “revocación de la Presidenta”, la elección ciudadana de un sustituto, la desmilitarización de la seguridad pública y una reconfiguración del Congreso para lograr una “mejor representatividad”. No obstante, los líderes de la manifestación siguen sin identificarse con claridad.
¿Qué implica el incidente para la seguridad en el Centro Histórico?
El episodio ocurre en un entorno de máxima vigilancia. Desde días previos, el gobierno capitalino blindó los accesos al Palacio Nacional con vallas de gran altura, anticipando posibles actos de provocación. La presidenta Claudia Sheinbaum había señalado que el objetivo era prevenir daños y salvaguardar la integridad de manifestantes y transeúntes.
Los policías capitalinos también cerraron momentáneamente calles cercanas al Zócalo y colocaron refuerzos antimotines para contener cualquier avance adicional del bloque encapuchado. Comerciantes y negocios de la zona reportaron cierres temporales mientras se estabilizaba la situación.
La protesta de la Generación Z México marcó una jornada de alta carga política, particularmente por las demandas que plantean mecanismos extraordinarios como la destitución de la presidenta Claudia Sheinbaum y la reorganización del Congreso. El comportamiento del “bloque negro” y la tensión frente al Palacio Nacional podrían influir en futuras convocatorias y medidas de seguridad.
En conclusión, la marcha que pretendía mostrar descontento social terminó con un incidente relevante en la sede del Poder Ejecutivo, donde encapuchados derribaron vallas metálicas y fueron contenidos con extintores. Hasta ahora no se han reportado heridos ni detenidos, pero la autoridad mantiene vigilancia reforzada en el Centro Histórico.

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