Un fanático del Chelsea tuvo la mala fortuna de recibir sus entradas para el duelo de su equipo ante el Manchester United por correo, cuando se encontraba fuera de casa, pues su perrita Elsa no dudó en despedazar el sobre cuando este llegó.

Charlie Edwards, aficionado de los blues invirtió cerca de 275 euros en boletos para su familia; no obstante, ahora tendrá que solicitar una reimpresión al club de Londres, pues sus tickets quedaron irreconocibles.

El fanático solicitó ya al club que revise el caso, pues los boletos no salieron nada baratos y desean ingresar al inmueble para ver el duelo que puede ser definitivo en la carrera de los blues por el título.