El legado de Lionel Messi en el futbol internacional ha comenzado a escribir un nuevo capítulo fuera del terreno de juego. Tras hacer oficial su retiro de la Selección Argentina al término de la Copa del Mundo, donde lideró a la Albiceleste hasta la gran Final ante España.
El astro rosarino ha dado un golpe sobre la mesa en los escritorios al convertirse en el nuevo propietario de la Unió Esportiva Cornellà, club catalán militante de la Tercera RFEF en España.
Para hacer oficial el arranque de esta nueva etapa institucional, el rosarino se dejó ver posando con la camiseta del Cornellà acompañado por sus tres hijos, Thiago, Mateo y Ciro, a quienes presentó entre sonrisas como los primeros "fichajes" de su gestión.
Más allá del ambiente festivo, la llegada del campeón del mundo representa el primer paso firme en su estrategia patrimonial y directiva para cuando decida colgar los botines de forma definitiva.
Un modelo enfocado en la cantera y el talento joven
La elección del UE Cornellà no es casualidad. Fundado a mediados del siglo XX en Cataluña, el club cuenta con una histórica reputación ligada a la formación de futbolistas. La apuesta de Messi se centra en reestructurar la institución y potenciar el desarrollo de talento joven para edificar un proyecto deportivo sólido y autosostenible a largo plazo.
Además, el movimiento destaca por un modelo financiero sumamente lucrativo dentro del futbol base: el Cornellà genera ingresos inmediatos cobrando por el entrenamiento y perfeccionamiento de jóvenes promesas que permanecen registradas en otros equipos.
Con esta adquisición, Leo Messi comienza a mover sus piezas en la alta dirección futbolística, demostrando que su visión estratégica trasciende las canchas.

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