Desde este martes hasta el mes de marzo, cuando espera arribar a Cancún, Levy dormirá ocho horas diarias en media, pero estará atento a lo que le pida la embarcación. En la primera parte del trayecto, más fresca, aprovechará el sol y en la segunda será al revés.
Entre las curiosidades del reto del mexicano está que cuando duerma, su barco quedará a la deriva y si la corriente está en contra, 'Cascarita' retrocederá y al despertar el remero deberá recuperar el trayecto perdido.
