El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a lanzar un mensaje que genera incertidumbre sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Durante una entrevista con la cadena Fox News, el mandatario aseguró que no tiene interés en renovar el acuerdo comercial y afirmó que quienes realmente necesitan mantener vigente el tratado son sus dos socios comerciales, no Washington.
Sus declaraciones llegan en medio del proceso de revisión del pacto y mientras continúan las negociaciones para endurecer algunas de sus reglas, especialmente en la industria automotriz.
Las palabras del mandatario se producen semanas después de que su administración decidiera no prorrogar el T-MEC en su formato actual, lo que activó el mecanismo previsto en el tratado: revisiones anuales durante los próximos diez años, salvo que los tres países alcancen un acuerdo para modificarlo antes de su vencimiento definitivo en 2036.
“No me importa”: la respuesta de Trump sobre el T-MEC
Durante su participación en el programa “Fox and Friends”, Donald Trump fue cuestionado sobre la posibilidad de actualizar y renovar el acuerdo comercial firmado entre Estados Unidos, México y Canadá.
Su respuesta fue contundente: “No me importa”.
El mandatario estadounidense amplió su postura y dejó claro que, desde su perspectiva, el tratado beneficia mucho más a sus vecinos que a la economía estadounidense.
“Es decir, la verdad es que no quiero hacerlo. Prefiero ser independiente. La cuestión es esta: México y Canadá nos necesitan. Nosotros no los necesitamos a ellos. El acuerdo es importante para ellos. Para nosotros no lo es”, agregó.
Las declaraciones representan uno de los posicionamientos más directos de Trump desde que inició la revisión del acuerdo comercial que él mismo impulsó durante su primer mandato para sustituir al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Continúan las negociaciones entre México y Estados Unidos
Pese a la postura expresada por Trump, las conversaciones entre ambos países continúan. La semana pasada, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, sostuvo una tercera ronda de negociaciones con autoridades mexicanas, con el objetivo de buscar modificaciones al tratado.
Sin embargo, las reuniones dejaron al descubierto diferencias importantes, principalmente sobre las reglas de origen en la industria automotriz, uno de los sectores que Washington pretende fortalecer mediante mayores requisitos de contenido regional fabricado en América del Norte.
De acuerdo con la administración estadounidense, uno de los principales objetivos es reducir la participación de componentes provenientes de países ajenos a la región, particularmente de Asia, dentro de los vehículos que reciben los beneficios arancelarios del T-MEC.
Aranceles aumentan la tensión comercial
La incertidumbre sobre el futuro del tratado también se ha visto acompañada por nuevas medidas comerciales impulsadas por Donald Trump.
Durante los últimos meses, su gobierno impuso un arancel del 25 por ciento a los automóviles y camiones fabricados en México y Canadá, además de gravámenes del 50 por ciento al acero y al aluminio provenientes de ambos países, argumentando razones relacionadas con la seguridad nacional.
Estas decisiones han sido cuestionadas por especialistas debido a que el T-MEC contempla una zona de libre comercio para una gran parte de los productos intercambiados entre las tres economías, por lo que consideran que las medidas contradicen el espíritu del tratado.
¿Qué pasará con el T-MEC?
El 1 de julio de 2026, Estados Unidos decidió no renovar automáticamente el tratado en su forma actual, una determinación que no implica su cancelación inmediata, sino el inicio de un periodo de revisiones anuales que podría extenderse hasta 2036, fecha en la que el acuerdo expiraría si no existe un nuevo consenso entre los tres países.
Durante ese tiempo, México, Estados Unidos y Canadá tendrán la posibilidad de negociar cambios al texto vigente para mantener el acuerdo comercial o construir una nueva versión que responda a las prioridades de cada gobierno.
En el caso de Washington, la administración Trump ha dejado claro que pretende obtener mayores beneficios para la industria manufacturera estadounidense, especialmente en sectores estratégicos como el automotriz.
¿Por qué es importante el T-MEC?
El T-MEC regula el intercambio comercial entre las tres economías más grandes de América del Norte y representa uno de los acuerdos comerciales más relevantes del mundo, con un comercio anual cercano a 1.8 billones de dólares.
El tratado establece reglas para facilitar el comercio de bienes y servicios, proteger inversiones, regular la propiedad intelectual y definir las condiciones bajo las cuales los productos pueden beneficiarse del libre comercio dentro de la región.
Por ello, cualquier modificación al acuerdo podría tener efectos en industrias como la automotriz, manufacturera, agrícola y de exportación, que dependen de cadenas de suministro integradas entre México, Estados Unidos y Canadá.
México y Canadá mantienen interés en conservar el acuerdo
Mientras Donald Trump insiste en que Estados Unidos puede prescindir del tratado, tanto México como Canadá han manifestado su intención de mantener un marco comercial estable que otorgue certeza a inversionistas y empresas.
Las próximas rondas de negociación serán determinantes para conocer si los tres gobiernos logran acercar posiciones o si el T-MEC continuará avanzando hacia el esquema de revisiones anuales previsto en el propio tratado.
Por ahora, las declaraciones del presidente estadounidense añaden un nuevo elemento de presión a un proceso de negociación que ya enfrentaba diferencias importantes y que será clave para definir el futuro de la relación comercial entre los tres países de América del Norte.

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