Luego de que se registraran sismos en Venezuela y Colombia recientemente, algunas personas en México han expresado en redes sociales preocupación ante la posibilidad de que ocurra un movimiento similar en el país. Este temor también suele aumentar después de experiencias como los terremotos de 2017 y 2022 en la nación.
En ese contexto comenzó a circular el término “tremofobia”, utilizado para describir un miedo intenso y persistente a los sismos. Sin embargo, especialistas de la UNAM señalan que no se trata de una fobia reconocida como tal, sino de una manera de describir las secuelas emocionales que puede dejar una experiencia sísmica.
¿Existe la tremofobia? Expertos lo revelan
El profesor Hugo Sánchez Castillo, de la Facultad de Psicología de la UNAM, explicó que este temor puede estar relacionado con consecuencias en la salud mental, como ansiedad y estrés postraumático, especialmente entre quienes han vivido directamente un terremoto o sus consecuencias. El miedo también es una reacción normal.
Por su parte, Ricardo Trujillo Correa, también académico de la UNAM, consideró que llamar “tremofobia” al miedo a los temblores puede representar un intento de “patologizar la vida cotidiana”. Explicó que sentir temor ante un fenómeno que puede representar un riesgo para la vida es una respuesta humana normal.
“El miedo nunca desaparece... Tener miedo a los sismos no debemos verlo como una emoción negativa, sino como una emoción adaptativa”, señaló Trujillo Correa.
Con esta perspectiva, el miedo funciona como una respuesta que permite mantenerse alerta y actuar ante una situación de peligro. Sánchez Castillo coincidió en que el miedo cumple una función importante para la supervivencia y puede ser incluso saludable.
Además, los especialistas recuerdan que los sismos no pueden predecirse, por lo que cualquier mensaje que asegure cuándo, dónde o con qué intensidad ocurrirá un próximo temblor carece de sustento científico.
Recomendaciones para gestionar la ansiedad sísmica
Dado que la ciencia ha señalado que los sismos no pueden predecirse, expertos enfatizan que la mejor herramienta contra la incertidumbre es la prevención y el conocimiento técnico. Entender cómo reacciona nuestro cuerpo ante el peligro permite tomar decisiones más frías durante un evacuación.
Autoridades de protección civil y los psicólogos universitarios sugieren canalizar esa alerta natural en acciones concretas, como revisar planes familiares y mantener mochilas de emergencia actualizadas. Aceptar la presencia del miedo sin tildarlo de fobia ayuda a mantener la calma y reaccionar con efectividad ante este tipo de eventualidades.

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