El rancho del exdeportista está ubicado al suroeste de Death Valley, con una población de sólo 15 mil habitantes, mientras que su complejo también tiene su propio anfiteatro, que se complementa con lujosas áreas de campamento y cabañas. 

Entre sus socios comerciales está Jay Strommen y Robert Hickman, asimismo cuenta también con el apoyo de la alcaldesa Jennifer Wood.