Mirandés sigue haciendo historia en la segunda división española. Un equipo acostumbrado para pelear por la permanencia ha roto todos los pronósticos y se metió por primera vez en los playoffs de ascenso a la Primera División. Ahora, tras una contundente victoria frente al Racing de Santander, el conjunto rojillo jugará la última serie por la promoción contra el Real Oviedo de Veljko Paunovic.

El equipo burgalés demostró por qué fue el mejor local de toda la temporada. Si bien el empate global le alcanzaba para clasificar, Mirandés no se conformó y goleó al su rival con una diferencia de tres goles. La hazaña se consumó ante un Racing que había sido uno de los equipos más regulares del campeonato.

A pesar de que el Racing comenzó mejor, con una presión alta y agresiva, el primer golpe fue de los locales. En el minuto 7, Hugo Rincón desbordó por la derecha con velocidad, superó a Mario García y asistió a Izeta, que solo tuvo que empujarla para abrir el marcador.

La reacción cántabra no tardó en llegar. Al minuto 12, Andrés Martín sirvió un centro preciso que Maguette capitalizó con clase para el 1-1. Sin embargo, el vendaval rojillo no se detuvo y el equipo de Miranda de Ebro impuso su ritmo para sentenciar el partido.