La Campeones Cup entre Cruz Azul y el Inter de Messi se empezó a jugar mucho antes del silbatazo inicial… y sí, acá los mexicanos también tienen que pagar derecho de piso, pues los organizadores ya anotaron el primer gol a favor de Leo y sus amigos.
Para explicar lo que pasó hay que entender que la organización de esta copa entre el campeón de la MLS y de la Liga MX corre a cargo enteramente de los emeleseros, es decir, los gringos deciden todo, desde dónde se juega hasta cómo se acomoda la última silla del estadio, y por supuesto, el viaje del club mexicano.
Así que a Cruz Azul se lo organizó todo la MLS, estaba pactado que los celestes partieran del AIFA a las 11 de la mañana rumbo a Miami en el charter que eligió la oficina gringa, así que tras desayunar a las 7:30 en el Galería Plaza San Jerónimo, arribaron 9:30 al aeropuerto. Pero, ‘oh, sorprais’.
Crónica de un avión sin potencia
Para sorpresa de Cruz Azul, sin previo aviso, la MLS cambió la aeronave en la que estaba planeado volar a Miami, llegó el avión N808TJ, un Boeing 737-400, que cambió los planes por completo en el AIFA, pues después del abordaje de las 68 personas, maletas y utileria, los pilotos y la gente del aeropuerto llegaron a la conclusión que ese tipo de avión no cumplía las especificaciones para hacer el viaje planeado, “no le daba la potencia por el peso” para completar el trayecto. Hazme favor.
Pues ahí con todo el equipo celeste arriba, los pilotos y coordinadores del AIFA se pusieron a parir chayotes para trazar un nuevo plan, pasaron de la cancelación a proponer parar en Mérida o Monterrey, pero los números no daban para garantizar la seguridad. Vaya lío que armó la MLS por el cambio intempestivo.
Los jugadores decidieron en el caos
Ante el nerviosismo que reinaba en el avión, con más de cinco horas de deliberación infructuosa, de situación caótica, fueron los líderes de los jugadores los que se levantaron del asiento para explicar que no se sentían cómodos para viajar en esa aeronave y decidían bajarse hasta que resolvieran. Y así se solucionó.
La directiva azul planteó la opción a la MLS, que el equipo volara hasta el día siguiente, pues con el peso que quedaba (incluidas maletas y utilería) ya podían completar el viaje hasta Miami. Y así, los futbolistas se quedaron a dormir en México, sin equipaje y con todo un día perdido, para viajar al día siguiente, pero...
Ni así respondieron los gringos
La solución se la plantearon a la MLS, pero surgió un nuevo problema: la oficina emelesera no conseguía avión para el equipo al día siguiente. Querían uno para volar temprano, pero nada; todo quedó en que a la 1:00 llegará una aeronave por los cementeros, veamos si es cierto.
Ahora, la complejidad es que si bien les va saliendo después de mediodía, está planeado aterrizar en Miami antes de las 18:00 horas locales, para salir del aeropuerto mínimo una hora después, y moverse directamente a entrenar, a eso de las ocho de la noche.
Y si no llegan, ¡HAY MULTA!
Pero eso sí, ya les advirtió la MLS que no se van a salvar de conferencias de prensa y de los compromisos con patrocinadores, pues son obligatorios (no importa que les alteraran la logística del viaje), y si no las cumplen son multas de 50 mil dolarucos. Nada más.
También plantearon reprogramar el partido, pero como ya tienen boletos y compromisos comerciales y de transmisión, la oficina emelesera permitió que no se cumplan las 48 horas reglamentarias propuestas por FIFA de llegar a la sede del juego, con tal de que juegue el miércoles como estaba planeado.
Y qué raro, a favor de Messi
Y así, mientras los futbolistas de Cruz Azul están arrumbados en el hotel sin sus maletas, perdieron un día de entrenamiento y llegarán con un viaje de pesadilla organizado por la MLS, Messi, Luis Suárez, De Paul, Casemiro y compañía, descansaron en sus casas para estar frescos para la Campeones Cup de mañana, en su estadio. Qué raro, ¿no?

&format=webp)
&format=webp)
&format=webp)