JONATAN PEÑA

Con el dulce sabor de boca que le dejó conseguir con México el boleto al Mundial, Moisés Muñoz, portero del América, cumplirá 400 partidos en Primera División en los Cuartos de Final contra Tigres y ya tiene la mira puesta en el Bicampeonato. En charla con RÉCORD, Moi compartió parte de sus mejores momentos, vivencias y aprendizajes en 15 años de carrera.

-Llegarás a 400 partidos como jugador de Primera División, ya son casi 15 años de carrera, ¿qué representa todo esto para ti?
Ha sido un constante camino en búsqueda de logros no sólo individuales, sino también colectivos porque es un deporte de conjunto. Sacrificas el tiempo de estar con la familia, mi esposa y mis hijos cuando hay concentraciones y nos toca viajar, pero al final de cuentas esto es lo que más me gusta hacer, es mi profesión y la trato de hacer lo mejor que pueda. Dios me ha permitido llegar a estos 400 partidos y espero que me deje jugar muchos más.

-¿Cuáles son los sueños que tienes aún por cumplir?
Definitivamente uno de ellos es jugar un Mundial, es el máximo logro que puedes tener como jugador de futbol, además de que representar a tu país es uno de los más grandes premios. Y no quiero quedarme tampoco  con un campeonato, quiero seguir cosechando más con América y ojalá tenga la posibilidad de hacer historia en el club.

-¿Cómo recuerdas tu primer partido en Primera División cuando debutaste con Morelia?
El portero titular en ese momento era Comizzo, a él lo expulsaron y le dieron seis partidos de castigo por una bronca ante Atlante. Sergio Cisneros era el portero suplente y a él le tocó jugar, yo como el tercer arquero estuve en esos seis juegos en la banca y contra  Pachuca, cuando se da mi debut, fue una decisión del técnico Tomás Boy de que entrara. Así se dio mi debut en un cambio de portero, que no fue por lesión, algo que no es muy común en el futbol.

-Después de más de una década de jugar con Morelia fuiste al Atlante, ¿cómo cambió tu vida?
Atlante fue una vuelta a la realidad, a lo que es aprender a querer el futbol, amar la camiseta para la que juegas, porque me tocó vivir muchas cosas que a lo mejor no estaba consciente que pasaban en un equipo de Primera División. Es un club con historia y muy querido en el futbol mexicano, pero también donde existen este tipo de carencias que te hacen que vuelvas a la realidad, ya que no todos los equipos es tener todo a la mano, las ventajas y condiciones, y aprendes a valorarlo. También le tengo un cariño especial.

-Y llegar al América, ¿qué representó para ti?
Estar en América significa un motivo de orgullo para mí porque desde pequeño, a pesar de que nací en Morelia, siempre le fui al América y ahora que estoy aquí  defendiendo la camiseta para mí es algo muy especial; haber salido Campeón del equipo más grande de  México significa mucho y estoy más feliz que nunca en este momento.

-Ya pasaron seis meses, ¿cómo sigues recordando la Final contra Cruz Azul y tu gol?
No hay imposibles en esta carrera y el partido puede cambiar en un minuto, darle la vuelta a un marcador que parece imposible o muy lejano y cambiar completamente los papeles de un encuentro. Ya nos cayó el veinte como coloquialmente se dice y es algo de lo que aprendimos bastante, a no rendirnos, no sólo sirvió de ejemplo a los jóvenes y los que estamos en el campo, sino aplicarlo también en tu vida diaria independientemente de tu profesión o la escuela. Las cosas pueden cambiar en un momento a otro para bien.

También el accidente automovilístico que sufriste puso en riesgo tu vida y carrera, y por fortuna ahora llegas a 400 encuentros…
Soy muy creyente, todo sucede por algo, Dios sabe por qué hace las cosas, lo único que tienes que hacer como ser humano es saber por qué pasa esta situación y sacar el mayor provecho de ella, aprender de las cosas que te pasan y aplicarlas a beneficio personal y laboral.