José Mourinho desató una curiosa anécdota que vivió durante su larga carrera como entrenador en equipos como: Porto, Benfica, Chelsea, Inter de Milán, Real Madrid, resaltando que hubo un jugador que no quiso ponerse una inyección que él mismo le dio y al final fue el portugués quien se terminó poniéndose la aguja.

¿Cuál fue la anécdota?

"Dos ejemplos sencillos: en uno os diré el nombre, en el segundo no. John Terry. Queríamos ganar la Premier League y John tenía un problema. La noche después de lograr el título se operó, pero solo entonces", mencionó en una entrevista con Adebayo Akinfenwa en el podcast "Best Mode On".

Sin embargo, en el segundo no le salió el convencimiento y se terminó inyectando y el jugador ya no volvió a jugar con él: "Tengo otro ejemplo: por lesiones urgía que un jugador jugara. Tenía una pequeña fractura en el dedo medio del pie..."

Mourinho y André Villa-Boas, en 2013 | AP

"El médico le dijo: 'No hay problema, solo es dolor, puedes jugar'. El jugador respondió: 'No puedo jugar con dolor'. Puedes jugar con dolor. 'No, no puedo'. Pues te ponemos una inyección anestésica y juegas sin dolor, sin consecuencias». Y el chico no quiso", continúa contando.

"Me quité la bota, los calcetines y puse el pie frente a su cara. Le dije al médico: Pónmela. El médico me inyectó. Mi dedo quedó perfecto. Entonces le dije: Tú también puedes”. Y él respondió: 'Estás loco'. Y se negó. ¿Cuántos partidos jugó conmigo después? ¡Casi ninguno!»

Mourinho, en el Real Madrid| AFP

Un verdadero líder 

José Mourinho también reveló cómo es parte de su gestión en los vestuarios con sus jugadores y que es lo que intenta transmitir entres sus dirigidos. Cabe mencionar, que el portugués ha dirigido grandes jugadores entre ellos Cristiano Ronaldo. 

"Cuando llego a un club, desde el principio —y ahora no es diferente—, no me gusta hablar mucho. No hablo de mí. Necesito conocer a los jugadores y quiero que vean quién soy, no lo que escuchan de mí”, resaltó sobre el convencimiento con sus jugadores. 

José Mourinho | AP

“No me interesa lo que digan otros, los medios o exentrenadores; solo mis nuevos jugadores. Debemos conocernos bien. Siempre digo que no hago milagros: solo puedo mejorar a quienes quieren mejorar. Con los demás es imposible; hay que aceptarlos como son”, resaltó.