Neymar lloró durante la visita al entrenamiento de un joven en silla de ruedas, que es fiel aficionado de la Selección brasileña.
El pequeño conmovió a todo el plantel tras leerles una carta en el campo, lo que ocasionó que Neymar fuera consolado por David Luiz y Thiago Silva.
Por su parte David Luiz, sacó su lado humano, le pidió que le mostrara sus dotes de futbolista.
El muchacho tomó el balón y mostró que sus limitaciones no le impiden practicar su deporte favorito.
