La NFL, una de las ligas deportivas más exitosas del planeta, enfrenta una severa crisis de salud entre sus jugadores. La Encefalopatía Traumática Crónica (CTE, por sus siglas en inglés) es una enfermedad cerebral degenerativa causada por golpes repetidos en la cabeza y conmociones cerebrales.
El futbol americano tiene más de un siglo de historia en Estados Unidos. Sin embargo, no fue sino hasta inicios de los años 2000 cuando la medicina comenzó a detectar casos severos de CTE en exjugadores de la liga.
PRIMER CASO CONFIRMADO DE CTE EN LA NFL
El primer diagnóstico confirmado ocurrió en 2002. Fue realizado por el neuropatólogo Bennet Omalu tras la autopsia de Mike Webster, ex centro del Salón de la Fama y figura de los Pittsburgh Steelers. Desde ese momento, la ciencia puso mayor atención en la salud de los atletas.
Esta afección provoca la acumulación anormal de la proteína tau, la cual destruye progresivamente las neuronas. Como consecuencia, los afectados sufren pérdida de memoria, cambios drásticos de conducta y demencia.
Debido al severo deterioro emocional y neurológico, varios deportistas que han sufrido la enfermedad han optado por quitarse la vida.
MARSHAWN KNEELAND, RECIENTE VICTIMA DEL CTE EN LA NFL
Un trágico ejemplo es el de Marshawn Kneeland, ex ala defensiva de los Dallas Cowboys. Kneeland falleció por suicidio a los 24 años de edad en noviembre de 2025. El hallazgo de CTE en etapa 1 fue revelado en julio de 2026 tras análisis efectuados por la Universidad de Boston.
Actualmente, el CTE solo se puede confirmar de manera definitiva mediante una autopsia al examinar el tejido cerebral. En vida, el diagnóstico únicamente se basa en evaluar los síntomas neurológicos y el historial de golpes recibidos.
NFL NEGÓ EL CTE DURANTE AÑOS
Durante años, la NFL negó la relación entre los golpes del juego y el padecimiento. La postura cambió en 2016, cuando Jeff Miller, entonces vicepresidente de la liga, reconoció oficialmente la conexión entre este deporte y la enfermedad.
Hoy en día, la liga invierte millones de dólares en investigación médica para intentar disminuir los casos entre sus miembros y veteranos.
Asimismo, se han modificado reglas de juego para evitar impactos fuertes en la cabeza. Otra medida relevante es la implementación de los "Guardian Caps", una cubierta suave sobre el casco que reduce drásticamente la afectación en el cerebro. No obstante, el uso de esta protección sigue siendo opcional para los jugadores

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