Myles Garrett podrá jugar otra vez, luego que la NFL puso fin a la suspensión indefinida que le impuso al estelar ala defensiva por su violenta agresión al quarterback de Pittsburgh Steelers, Mason Rudolph, la pasada temporada.

La Liga levantó la suspensión que pesaba sobre Garrett, quien arrancó el casco a Rudolph antes de golpearlo con éste durante los últimos segundos del partido del 14 de noviembre. Garrett se perdió los últimos seis partidos de Cleveland en la campaña y su ausencia hundió a los Browns, que tuvieron marca de 2-4 sin él, cerraron 6-1, despidieron al entrenador en jefe Freddie Kitchens y el gerente general John Dorsey renunció.