La pelea estelar de UFC 329 tuvo un desenlace inesperado. El anhelado regreso de Conor McGregor al octágono terminó antes de que pudiera desarrollarse el combate, luego de que el irlandés sufriera una aparente lesión en la rodilla derecha durante los primeros segundos de la contienda frente a Max Holloway. El enfrentamiento no superó los 30 segundos de acción efectiva antes de que el réferi decidiera detenerlo.
¿Qué le pasó a Conor McGregor?
El T-Mobile Arena fue escenario de una de las funciones más esperadas del año. Tras una cartelera que incluyó varios combates definidos por nocaut, llegó el turno de McGregor y Holloway, quienes se reencontraban más de una década después de su primer enfrentamiento en 2013. Ambos realizaron su ingreso al octágono entre la expectativa de los asistentes y de millones de espectadores que seguían la transmisión.
Después del protocolo previo al combate y con el sonido de la campana, McGregor intentó tomar la iniciativa con una patada. Sin embargo, al apoyar la pierna derecha tras el movimiento mostró señales de molestia en la rodilla. Aunque permaneció de pie e intentó continuar, volvió a ejecutar una patada y nuevamente perdió estabilidad, terminando sobre la lona.
Max Holloway aprovechó la situación para acercarse e intentar castigar a su rival con golpes desde la posición superior. Mientras tanto, McGregor buscó protegerse utilizando las piernas, en una secuencia que generó incertidumbre tanto para el réferi como para el propio peleador estadounidense, quien incluso permitió que el irlandés volviera a incorporarse.
Ya de pie, McGregor intentó reanudar las acciones, pero las dificultades para apoyar la pierna derecha continuaron siendo evidentes. Tras un nuevo intento de lanzar una patada, volvió a resentir la extremidad, retrocedió y dejó sin posibilidades de continuidad al combate.
Holloway ganó por detención del réferi
Al percatarse de que McGregor no podía competir en condiciones, el réferi intervino y puso fin a la pelea, decretando la victoria de Max Holloway por detención. La decisión llegó cuando el cronómetro aún no alcanzaba el medio minuto de combate, convirtiéndose en uno de los desenlaces más rápidos de una pelea estelar de la compañía.
Tras el anuncio oficial del resultado, Holloway fue declarado ganador, mientras McGregor se dirigió a su esquina acompañado por su equipo para recibir atención. El irlandés abandonó el octágono sin haber conectado un golpe significativo, luego de que la lesión condicionara completamente su actuación.
El cierre de UFC 329 dejó abierta la incógnita sobre el estado físico de Conor McGregor y los siguientes pasos en su carrera dentro de la empresa. Por ahora, la pelea más esperada de la cartelera terminó antes de cumplir los primeros 30 segundos de acción, con una lesión como factor determinante del resultado.

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