El destino se ha encargado de premiar y castigar a Nick Foles a lo largo de su carrera de siete temporadas en la NFL. El quarterback egresado de la Universidad de Arizona ha vivido de todo como profesional, pasando del suelo al cielo y de regreso en cuestión de años.
Su historia comienza en el Draft de 2012, cuando fue seleccionado en la tercera ronda por los Philadelphia Eagles para ser sustituto de Michael Vick. En esa misma campaña debutó como profesional en la Semana 10 contra los Cowboys tras una lesión de Vick. Una fecha después fue titular por primera vez, así continuó hasta la jornada 16, en la que se fracturó la mano y tuvo que ser reemplazado.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: REGGIE WAYNE Y TROY POLAMALU LIDERAN NOMINADOS AL HOF
Para la siguiente campaña, Foles volvió a luchar por la titularidad en Philly, sin embargo, de nuevo fue superado por Vick, quien durante la temporada, cedió terreno por las lesiones y otra vez, Nick salió al rescate de las Águilas, con actuaciones que le valieron un llamado al Pro Bowl y romper un récord importante al tener la mejor proporción de touchdowns e intercepciones con 27-2. Además, en el juego contra los Raiders lanzó siete anotaciones, con lo que empató la máxima marca en un sólo partido que ostentan otros seis quarterbacks.
Al año siguiente mantuvo sus buenas actuaciones, mostrando seguridad en sus pases, sin embargo, en la Semana 9 sufrió una fractura de clavícula que terminaría con su temporada y su estancia con los Eagles, pues para el 2015 fue intercambiado a los Rams por Sam Bradford.
Con St. Louis, Foles no tuvo su mejor versión y a lo largo de la temporada comenzó a ser impreciso, situación que le costó la titularidad a manos de Case Keenum. Para 2016, los Rams prefirieron tomar a Jared Goff en el Draft, lo que supuso el fin de Nick con la franquicia, motivo por el cual contempló el retiro. Sin embargo, los Chiefs aparecieron y lo firmaron por un año.
Pese a que en Kansas City no tuvo muchas oportunidades, pudo ver acción en un par de juegos como consecuencia de una conmoción de Alex Smith, quien era el jefe en la posición de quarterback. La temporada siguiente regresó a Philadelphia como sustituto de Carson Wentz.
