La Selección de Ecuador se mide en uno de sus partidos más importantes de los últimos años dentro de los Dieciseisavos de Final ante México en el Estadio Ciudad de México, el conjunto sudamericano a se encuentra en la capital mexicana después de una intensa noche de bullicio en su hotel de concentración por parte de los mexicanos.

Al respecto, sobre los ruidos, en redes sociales se ha destacado a un niño ecuatoriano arremetiendo ante la situación que han provocado en el lugar en donde se hospedaron los jugadores previo al partido, incluso mandando un mensaje a la FIFA.

Afición mexicana se da cita al hotel de concentración de Ecuador | CAPTURA

¿Qué dijo el niño?

“Estamos en un nuestro cuarto viendo la caravana de los aficionados mexicanos, la verdad me parece una salvajada, no se debería hacer, la FIFA debería tomar medidas, pitando, haciendo ruido con motos, están trayendo cornetas, por allí hay unos con parlantes”, comienza relatando el fan.

El pequeño aficionado se atrevió  a decir que es una muestra de miedo por parte de los mexicanos: “Para mí es una muestra de miedo, aunque esto sea malo, con respeto esto no parece bueno, pero yo creo que no va importar mucho, vamos a derrotar mañana, vamos Ecuador.

Mexicanos / CC

¿Hubo bullicio en la concentración de Ecuador?

Aficionados de la Selección Mexicana, decididos a jugar su propio partido, iniciaron un ruidoso festejo con el objetivo claro de impedir el descanso de sus rivales antes del encuentro en el Estadio Ciudad de México.

La convocatoria, organizada la noche anterior, fue un éxito. Grupos de seguidores mexicanos llegaron equipados con todo lo necesario para generar ruido: megáfonos, cubetas, garrafones e incluso platillos, transformando la calle en una auténtica verbena con una misión específica.

Willian Pacho, jugador de Ecuador | MEXSPORT

El alboroto no tardó en causar efecto. La delegación ecuatoriana, agotada tras un viaje de casi nueve horas, solicitó la intervención de las autoridades policiales para poner fin al escándalo que impedía el descanso de los jugadores. La situación se complicó cuando, al intentar cambiar de habitaciones, se les informó que no había disponibilidad en el hotel, ubicado en la exclusiva zona de Santa Fe.

Con el paso de las horas, el ruido no disminuía. El rugir de los motores de motocicletas y el sonido incesante de las bocinas de los coches que transitaban por la zona se sumaron al concierto improvisado, todo en un intento por dar una pequeña ventaja al combinado mexicano. Sin embargo, en la madrugada llegó la policía para desalojar a los manifestantes.